
Kabaret - Presentació de La Venus Calva al Casal Medionenc




Es filósofa. Premio extraordinario fin de carrera y becaria Fulbright, estudió primero filosofía y teoría del género en la New School for Social Research de Nueva York donde fue alumna de Jacques Derrida y Agnès Heller, y después en Princeton University, donde se doctora en Teoría de la arquitectura. En 1999 llega a París gracias a una invitación de Derrida para participar en los seminarios de l'École des Hautes Études en Sciences Sociales. Colabora en la emergencia de la teoría queer en Francia, formando parte del grupo de escritores del Rayon Gay dirigido por Guillaume Dustan que marcará un giro político y literario en el contexto europeo. Publica entonces su primer libro, Manifiesto contra-sexual, aclamado por la crítica francesa como 'el nuevo libro rojo de la teoría queer' y traducido después en cinco idiomas. A través de sus escritos y sus talleres, se pondrán en marcha en Francia y en España nuevas incitativas teóricas y políticas drag king, postpornográficas y transgénero. Actualmente, enseña teoría del género en diferentes universidades nacionales y extranjeras entre las que cabe destacar la Universidad de Paris VIII, l'École des Beaux Arts de Bourges o el Programa de Estudios Independientes del Museu d'Art Contemporani de Barcelona. Es la autora de numerosos ensayos entre los que destacan : " Sex Design " (Centre Pompidou, 2007), " Multitudes Queer " (Multitudes, 2004), " Savoirs-Vampires@War " (Multitudes, 2005). Último libro publicado, por editorial Melusina, Testo Yonki Entrevista en http://www.youtube.com/watch?v=W8wfc2JNMd4
|
(Bermersheim, 1098 – Bingen, 1179)
En su obra Physica, demostró las propiedades del cannabis contra el dolor. También es patrona de la Naturopatía.
Gracias a sus famosas dotes de mística, el Papa toleró sus revolucionarias ideas porque creyó que sus obras no podían provenir de una mujer sino del Todopoderoso. Pese a ello Hildegard protagonizó numerosos conflictos con la jerarquía eclesiástica.
Por haber protegido a excomulgados se le castigó con lo que más le dolía, la prohibición de música en el monasterio que ella regentaba. Movió cielo y tierra contra tal injusticia y se salió con la suya, como casi siempre.
Murió cuando por otro castigo la separaron de su novia. Única batalla ésta que no pudo ganar a la jerarquía eclesiástica.
La historia que nos contaron…
Juana “la Loca”, dio muestras de su locura desde jovencita. Su carácter indómito la hicieron llamar por su madre, “mi suegra”, pero otros pensaban que había heredado la enfermedad mental de su abuela, que decía ver fantasmas en el castillo donde estaba encerrada.
Se casó con Felipe el Hermoso enamorándose de él perdidamente hasta el punto de enfermar de celos.
Tras la muerte de Isabel la Católica heredó el trono de Castilla, pero fue Felipe quien gobernó en cuanto pudo aislar a Juana, en connivencia con su padre Fernando el Católico y el Cardenal Cisneros. Fue éste quien acabó ostentando la regencia del reino a la muerte de Felipe. Juana se mostró incapaz para la gobernación debido a la fuerte depresión que le sobrevino. No pudo sobreponerse a la falta de su marido.
Su hijo Carlos, al cumplir la mayoría de edad, fue el relevo necesario para el poder. Ni la revolución comunera, que pretendía la vuelta al trono de Juana, pudo con él. Tuvo que esperar a la muerte de su madre para poder ser proclamado rey de Castilla. Juana murió a la edad de 75 años, después de medio siglo encerrada debido a su incapacidad mental.
«Como leona africana en un acceso de rabia, pasó aquella noche a cielo raso en la explanada interior de la fortaleza» (Pedro de Anglería, sobre uno de los intentos de fuga protagonizados por la reina)
